Las Adicciones

Trabajos-Textos

Las Adicciones

Irremediablemente en cuanto esta palabra llega a nuestros oídos la asociamos a las drogas como si fueran lo mismo.

 

Sin embargo sabemos, bien porque lo hayamos oído, visto o vivido en primera persona que las adicciones pueden ser a sustancias llamadas drogas, más también a cosas, personas y situaciones.

 

Según la OMS, la dicción es una enfermedad física y psicoemocional.

 

Las adicciones están representadas por los deseos que consumen los pensamientos y comportamientos, (síndrome de abstinencia), del adicto.

 

A través de, en donde se tenga focalizada esa adicción, se pretende conseguir la sensación o efecto deseado.

 

En si mismo son hábitos en este caso dependientes que traen consigo graves consecuencias en La Vida. Deterioran, afectan negativamente y/o destruyen relaciones, la salud física y mental, el comportamiento y la capacidad de funcionar de forma efectiva.

 

 

3.1. Adicciones de diferente índole.

 

Al trabajo.

 

Hay personas que hacen del trabajo una obsesión. Aquí podemos encontrar valores y creencias que se grabaron a fuego en el inconsciente y que más tarde se convierten en mandatos lapidarios que condicionan nuestra existencia. También es una muy buena escapatoria para no ver lo que nos sucede. Escapar de otras responsabilidades, ansiedad por la posesión y ganar dinero.

 

A las sustancias.

 

El alcohol suele ser la primera ya que su acceso resulta fácil. Se encuentra en el mueble bar de las casas de los padres Es legal. Se vende en supermercados junto al pan y la leche.

 

El inicio en su consumo suele situarse en la adolescencia, en los comienzos de las relaciones con personas con las cuales queremos intimar, ir un poco más allá, o en la propia socialización.

 

Es una sustancia social al menos en estos inicios. Se busca la desinhibición como medio para hacer aquellas cosas que “conscientemente no haríamos”, por miedos, complejos y auto limitaciones.

 

El alcohol nos da una perspectiva diferente de las situaciones, ambientes, personas. Todo se vuelve más accesible, más cercano. También tiene otros efectos que hace que nos pongamos agresivos, melancólicos, “locos”. Desinhibe a todos los niveles

 

Hachis.

 

Los comienzos con esta sustancia son agradables. Ya no solamente desinhibe sino que podría decirse que es la droga de la risa. El cerebro va a mucha velocidad y se puede ser muy creativo. La percepción de lo que acontece se distorsiona a niveles que hace que “alucinemos”.

 

Pero también esto solo es al principio. Conforme se avanza en su consumo los efectos y consecuencias son bien diferentes. Pérdida de memoria galopante. Ya no hay risas y la paranoia comienza su parición. Desocialización.

 

Tiene el añadido que para su compra hay que recurrir al mercado negro. Nos relacionamos con lo prohibido.

 

Cocaína, Heroína, krack y demás sustancias.

 

Estas se denominan duras, por sus efectos devastadores en poco tiempo. La sensación de estar en otro nivel. El ego aún se crece más.

 

Tabaco

 

Se habla con mucha frecuencia, de hecho es en donde más hincapié se hace, en los efectos sobre el organismo, a nivel físico, (canceres etc.) y más bien poco sobre la ansiedad y dependencia que crea.

 

¿Y las adicciones a las personas?

 

Esta es la menos conocida y por lo tanto la menos tratada. Si para un yonki o alcohólico es difícil reconocer su enganche, para un adicto a determinadas relaciones lo es más todavía. Pero existe. Claro que existe.

 

Ahora se habla de dependencia emocional, que es una manera suave de calificarlo.

 

Esta es droga dura. Y entraña dificultades varias.

 

La primera es la identificación. Un alcohólico bebe y puede saber, contabilizar el vino, whisky... que toma, pero un adicto a una relación que para él es perniciosa, ¿Cómo contabiliza esto?, ¿cómo adquiere conciencia que está metido en un buen “freago”

 

Si partimos de la base que una adicción es un hábito o algo perjudicial para nosotros podría decirse que una relación que es perjudicial para nosotros y de la cual no “podemos” salir nos indica que estamos enganchados a esa relación.

 

Cabe preguntarse si tendremos señales que nos indiquen, que nos muestren que hay que detenerse, girar, retroceder… si claro que se dan. Muchas. Posiblemente todos los días más estas se esfuman pues no queremos verlas. Es eso de; “no hay más ciego que el que no quiere ver”.

 

Tenemos nuestro castillito montado de lo que es o de lo que podría ser. Reproducimos esquemas de Papa- Hija Mamá-Hijo. En la eterna infancia y así no maduramos.

 

¿Y cómo salir, como identificar?

 

Distancia. Tomar distancia es lo que nos puede arrojar algo de luz. Salir de la maraña en la que se está metido. De esa que nos atrapa. Esa especie de txapapote negro y viscoso que nos limita, aprisiona y nos mantiene negros y sucios y nuestra propia luz no puede verse.

 

Entraña valentía y determinación y hacer frente a los miedos y apegos.

 

Y, ¿cómo tomar distancia de algo que nos llama tanto?

 

Vuelvo a lo anterior, todo esto tiene mucho que ver con el apego y el ego. Con la inconsciencia.

 

Porque en definitiva quien realmente es el adicto es el ego. Es él el que se fija y obsesiona, con las personas, con las cosas… y no las puede soltar.

 

Podría decirse que el ego es adicto por naturaleza, y que la adicción tiene que ver con la “no innovación”, con aferrarse, en no fluir y soltar.

 

Wilber en su libro Trascender el Ego, escribe:

 

El Buda ya afirmó que: “La Causa del Sufrimiento es el deseo”.

 

La perspectiva transpersonal puede arrojar luz sobre la naturaleza de las adicciones.

 

Podría decirse que detrás de una adicción se encuentra algo mayor que el simple deseo o el peyorativamente llamado vicio.

 

Personalmente he tenido varias adicciones en mi Vida, durante un tiempo, por diferentes motivos, aunque todos concluyen en el mismo; la búsqueda mediante experiencias, de quien soy y para que estoy.

 

Las adicciones a personas me parecen las más potentes, por lo anteriormente comentado.

 

No obstante en todas ellas, por las que he transitado, me han servido para conocerme, descondionarme en buena medida, observar la procedencia del enganche, y estar en donde ahora mismo me encuentro.

 

Siento un gran agradecimiento a esas relaciones que fueron tóxicas para mí, pues esa toxicidad y dolor que la misma produce y me sirvieron para reencontrame

 

3.2 ¿Qué buscamos en las drogas? ¿Por qué nos hacemos adictos a ellas?

 

Tal y como yo lo siento es precisamente la búsqueda lo que nos mueve a entrar en este mundo. Búsqueda unida a carencias.

 

Carencias afectivas, autoestima baja, complejos… Buscamos en disfrutar de la pastilla mágica que nos tele trasporte a otra dimensión en la que nos “sintamos a gusto”.

 

A través de ellas, en el inicio en el consumo, “accedemos” a esas sensaciones de “bienestar”

 

Más tarde que temprano esto se va agotando y lo que queda s la pura adicción a esta o a aquella sustancia.

 

Es muy común encontrase con personas que llevan años con esta o aquella sustancia, que en sus años jóvenes eran graciosas, divertidas, joviales y ahora están convertidos en una piltrafa como personas, en donde su Vida gira en torno a esta o aquella sustancia.

 

A la sombra le encantan todas las sustancias el alcohol. Todos los estadios que aparecen bajo sus efectos son muy interesantes, pues la influencia de esta droga, mal llamada blanda, podemos encontrar algo que quiere emerger y mostrarse, en definitiva sanarse

 

El apego y la Inconsciencia.

 

Una pareja que van juntos, caminan de la mano.

 

Con los años he descubierto que aquello que pretendía y a veces” conseguía" por medio de alcohol, hachis… no era necesario consumir nada.

 

Solo debía conectar con mi parte más íntima, confiar en ella, entregarme a la Vida, desapegarme de las autolimitaciones. Introducir dosis de conciencia en mi Vida.

 

Frases

  • Entre hacer y no hacer haz
  • Relaja pezones
  • Deja para otro rato lo que ahora no sale
  • Vive y deja Vivir
  • Si no haces caso a las señales te pierdes
  • La sombra es tu alida no la reprimas
  • Las Creencias nos limitan, la apertura nos expande
  • Apuesta por ti, es la mejor inversión
  • Sino te quieres ahogar Respira
  • Para ponerte en el lugar del otro, ponte en el tuyo
  • Si quieres Amor, siembra Amor, si quieres odio siembralo
  • Ten en cuenta lo que te dicen, pero no lo hagas tuyo