El Amor desde el Diseño Humano

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El Amor desde el Diseño Humano

 

 

 

Cuestiones previas.

Cuando en Diseño Humano hablamos de Puertas nos referimos a los hexagramas extraídos del I-Ching (el ancestral ‘Libro de las Mutaciones’).

 

Su activación depende de la posición planetaria de nuestro sistema solar en el día de nuestro nacimiento, el cual no es casual, se entiende que responde a los designios del Universo.

 

Introducción.

 

El amor no deja de ser el más profundo de los misterios en la especie humana se oye en la radio, en las canciones, parece que sea el último detergente para lavarlo todo, todas las apreciaciones del amor, desde la más triviales a las más profundas.

En Diseño Humano, la sintomática del amor, la experiencia humana del amor, le llamamos la conectividad.

Todos estamos moviéndonos en el espacio en esa evolución, toda está interrelacionado y todos conectamos con la vida a nuestro alrededor.

La experiencia compartida, es a lo que llamamos amor.

Lo que vamos ver son la temática del amor y las diferentes formas de conectividad que se dan en los seres humanos a través del Diseño Humano.

De la perspectiva del Diseño Humano se entiende que perdemos el contacto con el amor como experiencia existencial de la unidad de todas las cosas cuando descendemos a la forma, cuando nos encarnamos en una de estas formas humanas

Esa sospecha, esa sensación, ese anhelo, ese presentimiento remoto que tenemos los seres humanos de que en alguna parte la unidad de todas las cosas es algo real, es lo que nos ha llevado a crear las religiones monoteístas, el hecho de que todos formamos parte de una unidad que nos recoge a todos.

Esa es una de las ilusiones y de las causas del dolor del ser Humano.

Estamos diseñados para experimentarnos a nosotros mismos como si tuviéramos una existencia separada de lo que nos rodea.

En el momento en que concibes tu yo, te aísla de la totalidad y a lo único que nos lleva es a que todos nos sintamos dentro muy solitos, muy necesitados de acceder a esa experiencia de unidad, y como dentro, nuestro organismo no nos da acceso a ella (no nos lo permite) sólo podemos buscarlo fuera en el contacto con la colectividad con otras personas.

En nuestra percepción de estar separados del resto, buscamos unirlos fuera, y la tensión de ellos de querer ser uno es lo que nos mantiene toda la vida buscando amor, confundiendo el amor con lo que no son más que la sintomática de reunirse con otra persona, de buscar en el contacto la experiencia de ser uno con otro.

Cualquier forma de conectividad que se da entre uno y otro ser humano, tanto si se trata de la relación de un padre y un hijo o entre un varón y su amante o su mujer o su amigo, en el fondo de nuestros corazones todos sabemos que eso no puede ser el amor, es nuestro amor.

La dimensión humana es biológica, y que si supiéramos lo que es el amor sencillamente dejaríamos de buscar, dejaríamos de mirar, dejaríamos de indagar, dejaríamos de comunicar, entonces la expansión de la consciencia en la forma, que es nuestra verdadera función y nuestro propósito como especie, no podría ser desarrollada.

No obstante, hay que entender que con esa ausencia del amor no hemos sido privados de nada, al contrario, la vida no tendría interés, no habría nada que provocara nuestra curiosidad, sin ella no habría nada que nos estimulara, sería como en una manera y en un sentido como si estuviéramos muertos.

La vida humana no tendría ese interés que tiene ahora, de modo que en realidad el amor es una ausencia, buscamos a través de nuestras vidas el misterio que nos mantiene sujetos de la totalidad, siervos de la totalidad aunque nosotros mantengamos la ilusión del yo separado.

En Diseño Humano hay un grupo de diez puertas específicas (que corresponden a 10 hexagramas del I-Ching, el libro de los cambios) específicamente relacionadas con el amor.

Las diez puertas que representan los mecanismos a través de los cuales emerge en cada uno de nosotros la ilusión del Amor.

Si en un diseño no se tiene ninguna de estas puertas, tendrías que ver el modo que esas personas tienen de ver el mundo, cómo ven el mundo, en su interior no tienen ningún lugar donde la ilusión del amor pueda ser evocada.

Dependen totalmente de otros para tener acceso a que esa posibilidad de experiencia emerja en su vida.

Pero mayormente todos tenemos alguna puerta activada en nuestro diseño, eso nos dice automáticamente una cosa: que esas puertas de amor que se tienen activadas en el Diseño es donde va a surgir más y poderosamente la temática del amor.

Unas puertas son de Amor Trascendente y otras de Amor Mundano.

Hay una que combina ambos aspectos.

 

Amor Trascendente.

 

 

Es el potencial para la experiencia de un amor trascendente en los seres humanos, y en ese sentido llevado a la práctica de la vida, la forma de amor que se experimenta es un amor antimundano.

Quiere decir que el amor aquí es concebido como una experiencia transpersonal.

 

No puede dejarse aprisionar por una realidad mundana, porque tiene la necesidad profunda de encontrar una dimensión que va más allá de lo personal, más allá de lo humano.

 

Una forma de amor que busca la incondicionalidad en ese sentido, el amor a la totalidad, el amor a la trascendencia, la dimensión humana es algo que o se niega o se desea trascender, no es algo que sea fácil de aceptar y convivir, por el hecho de que el amor tenga que tomar una realidad humana.

 

 

 

 

 

 

Puerta 25: La Inocencia. Amor Primigenio.

Representa el primer amor, el origen del amor, que es el amor a la totalidad.

El amor a la totalidad de la que formamos parte, y cuando decimos que se trata aquí de una forma de amor universal no significa que es amor al universo, sino que es a amarlo todo, amar a formar parte del Universo, desde el lugar que nos toca ocupar, amar todo aquello con lo que tenemos contacto personal, directo.

Pero amarlo de un modo, transpersonal.

Es estar en nuestro lugar del Universo y desde ahí amarlo todo incondicionalmente.

Es la forma de amor más trascendente.

 

Puerta 15: La Modestia. Amor a la Humanidad

Lo que tenemos aquí es un contexto para el amor contenido en una forma, y en el contexto de lo que es el amor en la especie humana, la puerta 15, es el patrón de la vida humana, la forma humana.

Como tal no es que las personas que la poseen no sean amorosas, son amorosas pero esta es una cualidad de amor trascendente y por lo tanto impersonal.

Aquí la función de esta cualidad del amor es organizar a la especie humana.

Es encontrar la manera de que los seres humanos no se maten los unos a los otros.

Su función es la de buscar el equilibrio entre los extremos, y el arquetipo humano de esa cualidad es el político, no como el defensor de unos intereses materiales o económicos sino al político devocional,

Su interés es que la Humanidad funcione mejor, que la humanidad sea más amorosa en el trato de los unos con los otros. Es un intento por reunirnos a todos.

Es la puerta del amor a la Humanidad, que toda la Humanidad pueda convivir.

También la puerta del odio a la Humanidad, odio al trozo de Humanidad que no está dispuesta a integrarse con nosotros en el mismo patrón para que podamos experimentar juntos ser amorosos.

De modo que en la puerta 15 tenemos mucho horror también. Es la puerta de los campos de exterminio, ahí tenemos el intento de la Humanidad de erradicar a todos los que no están dispuestos a participar en el amor con nosotros y que no nos dejan experimentar.

 

Puerta 46: Empujando hacia Arriba. Amor al Cuerpo

La puerta 46 representa el amor al cuerpo, el amor al propio cuerpo, al cuerpo como un templo, al cuerpo como un entorno extraordinario de aquello que consideras yo, el cuerpo como única residencia que no cambias en toda tu vida.

La relación de la puerta 46 con la experiencia de habitar el cuerpo es extraordinaria, esta es la puerta del amor al cuerpo y el amor a todo lo que el cuerpo puede dar de sí.

Es el reconocimiento que tu vida es la vida de tu cuerpo.

 

Puerta 10: El Porte: Amor al Ser

El Comportamiento del ser. Vinculado con la búsqueda de lo trascendente y también es una puerta que experimenta el amor en su dimensión humana.

Por eso muchas personas de la puerta 10 viven una eterna confusión de lo trascendente con lo mundano.

En las personas de la puerta nº 10 su confusión radica muchas veces en que viven muy absortos en sí mismos y en su propia película pasamos del amor universal que abarca la totalidad de la existencia, aquí no hablamos del amor por las estrellas, por cosas que no puedes alcanzar.

No se trata de amar a todas las formas humanas, ni de ninguna forma de moralidad, ni de ningún patrón compartido, y no se trata del amor por tu cuerpo y por la experiencia de tu cuerpo, ni de su apariencia.

De lo que se trata aquí es amar la experiencia de estar en el mundo, y de estar en el mundo con lo que Dios te dio.

Es decir, estar en el mundo que está dentro de ese Universo, de estar en el mundo donde habita una especie humana que no responde a tus deseos, a tus necesidades, estar en el mundo donde hay todo tipo de formas.

 

Amor Mundano.

La temática del amor en el ámbito más personal viene a través de otras siete puertas.

Puerta 10: El Porte: Amor a la Experiencia.

La puerta nº 10 la definimos como la puerta del amor al ser, a la propia forma, porque en el amor al mundo va implícito el amor a esa forma que habita el mundo, que percibe el mundo, que es la consciencia del mundo en cuanto al potencial de despertar que encierra.

Aquí el contexto del amor es el experimentado con la otra persona.

Las personas que tienen la puerta nº 10 experimentan la necesidad de ser amados por otros, de descubrir el amor a la propia forma a través de la apreciación del otro.

 

Puerta 44: Ir al Encuentro. El Amor es Talento.

Aquí lo que alimenta el amor es la posibilidad de éxito material.

Es una puerta de instinto, con memoria instintiva orientada por el impulso tribal de sobrevivir como especie, de ir afinando nuestro instinto cazador y nuestra capacidad de hacer frente a las situaciones más adversas para sobrevivir.

Al fin y al cabo no hay mayor éxito que poder abastecerte de lo básico.

Esto da una idea de las dinámicas que se dan en la relación y en lo que se considera amor legítimo, amor legítimo cuando es vivido a través de la naturaleza del no ser.

Cuando se vive desde el no ser, aquí lo que se contrae es todo tipo de reproches, el padre hacia los hijos, de que con todo lo que se ha esforzado, lo que ha hecho por darles unos estudios, por darles una carrera. O la pareja convencional, donde se distribuyen los roles donde una va a cazar, uno trae el dinero y el otro parece que no aporte nada solo porque está en casa.

El que aporta el dinero siempre está reprochando de que “si no fuera por mí”. Todas esas cosas van implícitas en las dinámicas de esta puerta cuando son vividas a través del no ser.

Aquí tenemos todo tipo de esclavitud, de formas de esclavitud en nombre del amor al dinero, a la materia.

El potencial de la puerta 44 cuando entabla el vínculo amoroso desde su ser: la posibilidad de reconocer que nadie puede tener éxito por sí solo, que solo se puede tener éxito con otra persona.

Trata de ir al encuentro de otra persona, y aquí, en el vínculo amoroso, es de la posibilidad de tener éxito en este vínculo. Es una selección a largo plazo.

Seleccionar la posibilidad de tener éxito, juntos.

No tiene que ver con que el éxito dependa del otro, sino que es el éxito de cada cual es interdependiente. Es nuestro éxito.

 

Puerta 40: La Liberación. El amor es Trabajo.

Es el amor del Ego, el amor egoísta del ego

En cuanto que el ego considera que él ha hecho algo que le hace merecedor del amor, lo que hace es esforzarse por merecer el amor, por ganarse el amor de los demás.

 

Puerta 58: El Jovial. El Amor es Perfección.

La alegría de vivir, el gusto por la vida. Todo eso es la temática de esta puerta.

Esta es la puerta que guarda nuestras memorias más hondas, más profundas de lo que es la experiencia del amor, de haber sido amado.

Es la que alberga el amor de los padres hacia sus hijos a lo largo de todas las generaciones, y la memoria de amor que guarda, es el impulso primario de ese ser humano de buscar la perfección en el amor, reconocer la perfección en el amor, y el impulso primario de vivirla.

Aquí se desafían las formas de relación en un afán de hallar un amor perfecto, establecer un amor perfecto en el mundo, cuando se vive esta relación desde el no ser ninguna puerta de amor causa tantos desastres en las relaciones como las dinámicas que se establecen en este canal.

Vivido desde el no ser estas son personas que están constantemente corrigiendo a sus parejas, corrigiendo a sus hijos, corrigiendo a todas las personas con las que conecta en la experiencia a las que quieres. “Déjame que te diga querido, que podrías ser mucho mejor amante, déjame que te diga cómo”.

 

Puerta 41. El decrecimiento. El amor es Deseo.

La cualidad del amor que nace en la puerta 41, es que el sexo y el amor están fusionados

Básicamente el mensaje es que si quieres saber lo que es el amor en el camino Humano es sinónimo de sexo.

Si no hay sexo no hay amor, si no hay amor no hay sexo.

 

Puerta 28. La Preponderancia de lo Grande. El Amor es Vida.

La clave de la 28 gira en torno a qué es la vida y qué propósito tiene mi vida

Aquí no se trata de amar lo que tenemos, lo que ya poseemos, lo que ya conocemos. Aquí se trata de amar lo que no tenemos. Es la lucha por un propósito.

En esa lucha de la puerta 28 descubrir el propósito de amor en su conectividad con nosotros a través de la lucha con el otro.

Esta lucha no es nunca contra el otro, la clave del saber es la potenciación del propósito del otro viviendo el propio.

Puerta 55. La Abundancia. El Amor es Amar.

La puerta 55 es la responsable de todos los desarreglos con la comida, con el alimento.

La puerta 55 es responsable también de los mayores sufrimientos emocionales, de los mayores colapsos emocionales.

Aquí el Amor es Amar, quiere decir que cuando la posibilidad del romance de repente se deshincha, estas personas tocan fondo en el dolor.

Implica el potencial para una profunda amargura, de que la vida no es una copa medio llena o medio vacía sino que la vida es algo vacío de contenido, vacío de significado, vacío de propósito.

Alberga dentro de sí, con más profundidad que ninguna otra puerta de nuestro Diseño conoce, el presentimiento que hay algo que está por venir, el presentimiento de una nueva forma de consciencia, la consciencia del espíritu.

 

Las maneras básicas de conexión entre dos seres humanos

 

Las posibilidades de conectar intercambiar información en el aura, por lo tanto condicionar mutuamente la experiencia de estar juntos son:

 

Dominio.

Tiene muy mala reputación, porque en el no ser (que es el que impera en el mundo) se experimenta como una imposición.

El dominio se da cuando un componente de la pareja tiene todo un canal definido y el otro componente de la pareja no tiene nada. El no ser lo experimenta como una imposición.

El otro es así y no se puede hacer nada por cambiarlo, ni tampoco tiene acceso a entender qué significa y qué valor tienes ser de esa forma.

La resistencia que se origina en el no ser en cualquier contacto de dominio es muy poderosa.

Sin embargo el dominio es uno de los aspectos más fascinantes de la conectividad entre seres humanos y de las puertas que abrimos como potenciales los unos en los otros, ya que el lugar del aspecto en que tu pareja domina es un aspecto consistente en el que siempre hay que tomarlo como un referente, en ese sentido tienes a un maestro si tú sabes apreciarlo.

 

Electromagnética.

Tiene mucho mejor reputación la que describimos como todo el mundo cree que es lo mejor, de que el tener electromagnetismo en una relación pareja es el quid de la cuestión, porque lleva implícito el potencial para el amor.

Electromagnético significa que como uno solo tiene medio canal y el otro tiene la otra mitad del mismo canal, el uno sin el otro no tenemos nada que hacer, y como para el amor el otro es imprescindible, el contacto electromagnético define la naturaleza del amor como ningún otro.

Debido a la carga ideológica con la que los seres humanos teorizamos acerca del amor, hace que creamos que ese electromagnetismo, esa chispa de atracción que se provoca cuando las dos puertas armónicas se encuentran en el aura va a perdurar.

Sin embargo, la realidad es que los mismos elementos que te hacen sentir atraído por la persona que te hace experimentar el amor, son los mismos elementos que te van a repeler en otro instante, y la necesidad constante de llegar a un acuerdo con esa persona hace que no estés realmente satisfecho, ni teniendo que llegar siempre a un acuerdo con ella ni eliminándola de tu vida.

Las personas que tienen ese tipo de dinámicas viven muy confundidas, porque cuando sienten esa atracción el amor es tan intenso, el amor es tan real, y sin embargo cuando el amor se convierte en odio creen que están haciendo algo mal, creen que si realmente fuese amor no tendrían que discutir, no tendrían que pelear.

En la dualidad de las cosas en el mismo lugar en que experimentamos amor experimentamos el odio.

El enemigo del amor no es el odio sino el miedo, casi siempre el miedo a que el amor es una realidad que ya está ahí y tú proyectas necesariamente hacia. Con el electromagnetismo tenemos la dinámica del amor y del odio, de la atracción y de la repulsa.

Esa es la dinámica natural del amor, reunirnos y que eso no signifique que cada uno renuncie a al propósito de su individualidad

 

Compromiso.

El tipo de conexión más difícil de vivir, la que resulta más ingrata en la práctica es el que llamamos de compromiso.

Se da siempre que un componente de la pareja tiene un canal completamente activado en su diseño y el otro tiene una puerta de ese mismo canal, tiene medio canal activado.

Aunque inicialmente se dé una empatía porque esos mecanismos se mueven en el mismo ámbito, la realidad es que el compromiso siempre le toca asumirlo al mismo, al que tiene solo medio canal.

El no ser detesta profundamente el compromiso, para él no ser, el compromiso es una humillación constante, y se dice: “porqué teniendo a mi disposición la posibilidad de completar este proceso de tantas maneras diferentes siempre tengo que hacerlo como tú prefieres, como tú lo impones”. Entonces se acaba imponiendo un resentimiento que se va acumulando.

El no ser experimenta ese compromiso constante como una humillación, como una ofensa, como una resistencia a su ser, y vive perpetuamente insatisfecho.

Ahí se deterioran las relaciones.