El Propósito de Vida

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El Propósito de Vida

 

Cuando me planteé este tema, no sabía muy bien acerca de que iba a escribir, aunque sabía que era un tema que debía/tenía que tocar. Llegado a este punto entiendo que forma parte de la ultimación de este trabajo. Me ha parecido oportuno contemplarlo desde diferentes ópticas. Para ello busqué en internet, en libros y la ayuda de personas más o menos cercanas que bien pudieran contribuir desde lo que ellas manejan, a la elaboración de lo que a continuación vendrá.

 

Mirando en Internet me encontré que había más 5.050.000 resultados si introducías esta expresión “Propósito de Vida”

 

Podría decirse que se llama vida lo que nos ocurre cada día. Y propósito que viene del griego propositum, poner a la vista.

 

Por lo tanto Propósito de Vida bien pudiera ser algo como; Poner a la Vista lo que nos ocurre cada día.

 

A través de la historia, el Humano se ha formulado la misma pregunta.

¿Para qué Vivir?

 

Frases

 

El secreto de la existencia humana no sólo esta en vivir, sino también en saber para qué se vive.

Fiódor Dostoyevski

Novelista ruso del siglo XIX

 

Siempre estamos diciendo que queremos vivir, pero cuando tenemos la vida no sabemos qué hacer con ella.

Ralph Waldo Emerson

Escritor, filósofo y poeta de los

Estados Unidos de América del siglo XIX

 

Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida.

Allan Stewart Königsberg (Woody Allen)

Director, guionista y actor de los

Estados Unidos de América del siglo XX y XXI

 

Entre nosotros y el cielo o el infierno no hay otra cosa que la vida, la más frágil de todas las cosas.

Blaise Pascal

Matemático, físico y filósofo

religioso francés del siglo XVII

 

Siempre he sabido que la vida tiene un propósito. Solo espero descubrirlo antes de que se me acabe.

La persona más importante del siglo XXI

 

La Pregunta

 

Todas las personas del mundo nos hacemos siempre las mismas preguntas:

 

"¿De dónde vengo?", "¿Qué es lo que hago aquí?", "¿Quién soy?" y "¿A dónde voy?". Y prácticamente estas preguntas se pueden resumir en:

"¿Cuál es el propósito de mi vida?".

 

A veces nos confundimos pensando que el propósito de nuestra vida es equivalente a las metas y objetivos que nos planteamos, pero no es así. Si todos conociéramos ese propósito, el fin último al que debiéramos aspirar, entonces disfrutaríamos de la vida plenamente. Mira, todos tenemos la necesidad de realizarnos, de ser felices, de lograr algo importante en nuestra existencia, sin embargo, no importa todo lo que hagamos, cuanto estudiemos, las horas que trabajemos, los libros que leamos, los cursos que tomemos, los entrenamientos que recibamos, la gente que conozcamos, las relaciones personales que establezcamos; por alguna razón siempre tenemos la sensación de que algo nos falta.

Es una mezcla de vacío y desesperación la que nos hace sentir que nuestro corazón y nuestro ser no están completos y que la felicidad se nos escapa a cada minuto.

 

No es raro ni es cuestión de algún mal mental o falta de deseos de vivir ni nada por el estilo. El problema es que ese vacío no viene de la falta o exceso de dinero, amistad, salud, trabajo, estudios, familia, diversión ni de ninguna de las cosas que pudiéramos desear en esta vida.

Esa sensación viene de un lugar mucho más profundo y es de nuestro espíritu.

Algo falta. Algo se necesita.

 

Un artículo interesante

 

Deja brillar tu luz

Por Charo Pinilla

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Lo que me ha pasado hoy es, para mí, uno de esos sucesos con los que siento al universo comunicándose conmigo de forma mágica y misteriosa. Una de esas veces en que me suceden cosas como por “casualidad” en el mundo exterior, que tienen un enorme significado en mi mundo interior, porque son muy relevantes con respecto a lo que me está sucediendo en este momento de mi vida.

 

Hace algún tiempo que estoy escribiendo todo lo que sé sobre la manera de encontrar nuestro propósito en la vida.

Y aunque es un proyecto que me inspira mucho, a veces tengo dudas sobre si merece la pena o si servirá para algo lo que yo tenga que aportar al respecto en este tema (supongo que aquí se manifiesta mi sendero de vida 11/2 haciéndome dudar demasiado de mi misma). Así pues, hace unos días le pedí al Universo que me enviara una confirmación si mi trabajo tenía sentido.

 

Esperando una señal...

 

El sábado decidí tomarme un respiro. Me cogí el día libre y me fui a pasarlo al campo. Como necesitaba algo de pan para la comida, me desvié de la carretera entrando en un pueblo de la sierra. Tras perderme y dar varias vueltas por las calles de un lugar que creía conocer bien, decidí ya frustrada y cansada, aparcar en un sitio distinto del que yo en principio quería. Entonces encontré mi primer mensaje.

 

En los pocos metros que separaban mi coche de un supermercado, pasé por delante de un escaparate y vi el nuevo libro de uno de mis autores favoritos: Wayne Dyer. Era el único ejemplar que les quedaba. ¿Y sabes de qué trata el libro del doctor Dyer? De cómo experimentar una vida de inspiración centrada en el propósito de nuestra vida.

 

Por si eso fuera poco, esta mañana recibí un email sobre un hombre, concursante del programa factor X en la versión británica, cuyo ejemplo, al atreverse a compartir sus dones con el mundo, a pesar de las muchas dudas que tiene sobre sí mismo, ha supuesto una fuente de inspiración para muchísima gente.

Tal y como lo esperaba, el mensaje me llegó. Decía: “Deja a un lado tus miedos y haz aquello con lo que disfrutas.”

Así que ahora, además de retomar mis sesiones de escritura para terminar mi libro, quiero compartir algunas de las ideas que exploro en él sobre cómo encontrar el propósito y expresar nuestra luz en el mundo. Espero que lo disfrutes.

 

Extracto del libro: “Encontrar el propósito”

 

“Reclamar nuestra propia luz parece una labor imposible para muchos, porque a veces, nuestros más grandes dones y tesoros están ocultos a nuestros propios ojos. ¿Cuántas veces no habré dudado de mí al compartir mis cualidades positivas con los demás? Y si como yo creo, he venido a compartirlos, así no lograré encontrar mi propósito porque me niego a ver mi propia luz.

 

Hay mucha gente despertando a la necesidad de encontrar el propósito de su vida. Lo escucho cada día. Es la pregunta que me hacen con más frecuencia en mi consulta de numerología: ¿Cuál es mi propósito en la vida?

 

Yo creo que uno de los mayores obstáculos que tenemos para responder a esta pregunta es que hemos perdido el contacto con nuestro interior, el lugar en el que ahora mismo ya tenemos todas las respuestas que necesitamos. Ese lugar sagrado lleno de sabiduría, compasión y autoaceptación yace dormido en nuestro interior.

 

Tal vez por eso necesitamos herramientas que nos ayuden a comprendernos, y por eso conocer su estudio numerológico le resulta útil a tanta gente.

Cuando estoy haciendo un estudio para alguien, siempre le dedico un tiempo al principio para explicarle a esa persona que lo más valioso que puede obtener de escuchar mi interpretación de su carácter es lo que su intuición le va a decir.

 

Porque sé que, le diga lo que yo le diga, aquello que es importante para ella resonará en su interior. Vibrará dentro de su ser, de una manera especial, la información que necesite recibir en ese instante. Y sólo puede descubrirlo si mientras me oye se deja guiar por su propio interior.

Un espejo en que mirarse

 

La numerología es un espejo de ti. Te muestra una imagen de quien tú eres de una forma distinta a como sueles mirarte. Te muestra cuáles son tus rasgos positivos y aquello que se te da bien, tanto como te habla de aquellas tendencias de carácter que podrías mejorar y pulir para convertirte en el diamante que realmente eres.

 

Estoy convencida de que tú también puedes brillar. No necesito conocerte para saber que tengo razón. Por el hecho de existir, de estar aquí, de Ser Humano, llevas en tu interior una chispa de luz inextinguible capaz de irradiar a su alrededor.

Si estás buscando el propósito de tu vida:

 

Juega

 

Reserva algo de tiempo y espacio para jugar, cada día. Como adultos, nos vemos absorbidos por un huracán de obligaciones, preocupaciones y responsabilidades y nos olvidamos de jugar, de tomarnos un tiempo para ser espontáneos y dejarle las riendas de nuestra vida al corazón. Y justo ahí es donde más claro está grabado cual es nuestro propósito.

 

Apasiónate

 

Déjate apasionar. ¿Adivinas qué? Nuestro propósito es vivir con pasión, con alegría. Eso eleva nuestra vibración y, por lo tanto, ayuda a todo el Planeta.

Así que busca aquellas actividades que te llenan de energía, de pasión por la vida. Busca en tus recuerdos infantiles porque ahí suele haber pistas muy importantes, ya que en esa época estábamos mucho más cerca de nuestra verdad.

 

Crece

 

Y por último, date permiso para ser todo lo que puedes ser. Date permiso para crearte una vida maravillosa: recuerda que cuando tú eres luz, el mundo se vuelve un lugar un poco más brillante.

 

Charo Pinilla

 

Diferentes enfoques sobre el propósito de Vida

 

La Psicoterapia Transpersonal

 

Reúne los aspectos psicológicos con la espiritualidad trascendiendo los objetivos del ego.

 

En Occidente, la psicoterapia ha abarcado todo lo relacionado con el comportamiento, la dinámica de la psique y el desarrollo personal; y se ha considerado que la salud mental es la consecuencia de una personalidad bien adaptada sin tener en cuenta cualquier otro aspecto más allá de ella.

 

El objetivo de muchas formas de psicoterapia se ha centrado durante las últimas décadas, en ayudar a adaptarse a la sociedad y en alcanzar en la vida las metas personales.

 

La orientación existencialista y humanista le otorga el principal lugar en la psicoterapia a la búsqueda de la identidad personal y al significado de la vida; y Carl Jung dedicó su vida a la psicología analítica profunda.

 

Recién en la década de los años setenta del siglo XX, los terapeutas occidentales comienzan a interesarse en la incorporación de técnicas orientales a la práctica terapéutica.

 

El ámbito transpersonal era terreno de los maestros espirituales, sin embargo, cuando los psicólogos trataban con sus pacientes estaba siempre presente el problema de los valores, del significado de la vida y del propósito de la existencia.

 

La psicoterapia transpersonal intenta promover el crecimiento personal, no solo para fortalecer el yo y la identidad existencial sino también para lograr la realización transpersonal y la trascendencia.

 

Aunque también trata las aspiraciones básicas del individuo, como la autoestima y el logro de relaciones interpersonales satisfactorias, eso no es todo, porque además considera los motivos, experiencias y potencialidades que puede tener el sujeto que ya ha cumplido de manera satisfactoria su desenvolvimiento práctico en la vida.

 

Maslow encontró en personas relativamente sanas, lo que él llamó “meta motivos”, como por ejemplo, la tendencia hacia la verdad, la estética, la autorrealización, etc., motivaciones que trascienden las necesidades de supervivencia básicas y que se extienden más allá del ego.

Estas personas buscan en las disciplinas religiosas y espirituales, encontrar lo más elevado dentro de ellas mismas e identificarlos con los valores supremos del mundo que los rodea.

 

El trabajo de Stanislav Groff sobre terapias con sustancias psicodélicas mostró que las experiencias transpersonales eran significativas y terapéuticas y además estaban al alcance de todos.

 

Por otro lado, mucha gente, fuera del ámbito terapéutico, tenía experiencias transpersonales, como resultado de la práctica del yoga y de la meditación.

De esta forma se hizo evidente la necesidad de terapeutas que tuvieran conocimiento personal en estos ámbitos y fue así como algunos terapeutas comenzaron a incorporar las técnicas de respiración, meditación, relajación y concentración.

 

Otros, recomendaron a sus pacientes la práctica del yoga, además de la terapia, teniendo en cuenta la importancia de tratar a la persona como un todo, o sea, su cuerpo, sus emociones, su mente y su espíritu.

 

Esta apreciación coincidió con la aparición de la medicina holista que se centra en tratar a la persona entera en lugar de ver sólo sus síntomas.

Por lo tanto, la psicoterapia transpersonal incluye además de la práctica tradicional, técnicas para trabajar con el cuerpo, las emociones, la mente y el espíritu; inspirada en la psicología oriental y en la occidental.

 

El terapeuta transpersonal utiliza los sueños y las fantasías del consultante, pero también considera la dieta y el ejercicio físico, la práctica de la meditación y de la atención consciente.

El contexto transpersonal está condicionado por los valores, las creencias, las actitudes y la cosmovisión del terapeuta para la práctica de la psicoterapia.

 

Fuente: “Más allá del Ego”, Abraham Maslow y otros.

 

Astrología

 

No es fácil ponerse a hablar del propósito del alma o experiencia de vida.

 

En la astrología esa información se encuentra principalmente en el ascendente, siendo el Nodo norte la brújula indicadora de la dirección o escenario donde se va a desarrollar el camino marcado por el Ascendente.

 

El Ascendente y el Nodo Norte son dos indicadores que hacen referencia a la temática de la vida de cada cual.

 

No obstante es necesario dar el primer paso para andar nuestro viaje y, nuestra vida, consta de muchos primeros pasos.

 

El Ascendente es un indicador de dirección hacia la meta de mi viaje, es decir, hacia la meta interior de mi vida.

 

La mayoría de las personas no son conscientes de esta meta pero se dirigen, si o si, hacia ella.

 

En la vida se siguen caminos inconscientemente predeterminados, como quien sigue las marcas de señalización de un sendero.

 

El Ascendente es el camino y, al mismo tiempo, la meta. Muestra la cualidad que cada uno debe desarrollar para llegar a su propia meta.

 

El Nodo norte indica siempre una determinada dirección y nos muestra qué podemos hacer y cómo debemos comportarnos para salir de las dificultades.

 

Nos dice qué postura debemos tomar para continuar creciendo y de qué cosas depende nuestro crecimiento. Es un indicador de dirección que siempre podemos utilizar aunque no veamos la meta lejana o Ascendente.

 

Desde el punto de vista de la mecánica celeste, el Ascendente es un lugar relativamente cercano pero, cuando nos dirigimos hacia él, se aparta. El horizonte está siempre más allá.

 

En cambio, el Nodo Lunar es un punto exterior a la Tierra y, astronómicamente, está muy alejado.

 

Así pues, el Nodo Lunar, alejado en el espacio, muestra algo bastante cercano, es decir, algo que podemos hacer ahora mismo, mientras que el Ascendente (más cercano) indica la meta lejana.

 

María Rosa Martínez Guevara. Astróloga

 

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Diseño Humano

 

El Propósito de Vida lo encontramos en lo que se denomina la Cruz de Encarnación, la cual se deriva de la posición de la Tierra y el Sol en el día de nacimiento y la posición de estos +/- 88 días antes de nacer.

 

Las cruces se encuentran en 4 cuadrantes.

 

El de Iniciación, Civilización, Dualidad y Mutación.

El propósito se enmarca dentro de un Todo, Tipo, perfil y dones y debe de contemplarse teniendo en cuenta todo ello.

 

No obstante por sintetizar, la Cruz de Encarnación nos muestra cual es el propósito por el cual estamos encarnados y los nodos lunares en que escenario se mueve ese propósito.

 

Hasta los 40 años el escenario sería la posición de los nodos sur y a partir de ahí los nodos norte.

 

Va a ser el modo en el nos adecuemos a nuestra mecánica, de la manera que sintonicemos nuestro Ser, de qué forma afinemos nuestro instrumento como esa experiencia pueda ser; exitosa, satisfactoria, ilusionante, calmosa o en sus opuestos amarga, frustrante, desilusionante o rabiosa.

 

Allí se encuentra la máquina precisa para que puedas realizar tu tarea o misión terrestre

 

El diseño humano nos ayuda a ver la manera más cómoda de hacer nuestra misión.

 

Numerología

 

Tu camino según la numerología

 

Escrito por Aventura del Alma

 

La suma de la fecha completa del nacimiento nos da el número del alma que es el número que nos aporta más información acerca del camino elegido.

Este número es también llamado el número del propósito de vida.

 

El camino se relaciona con el alma porque aunque los acontecimientos los vivimos físicamente en el cuerpo, los sentimos y les damos el sentido a través del alma.

Somos almas que utilizamos cuerpos y personalidad para relacionarnos en un escenario, para evolucionar en nuestro camino, como un actor que evoluciona a través de distintos papeles que interpreta a lo largo de su carrera.

 

Tratamos especialmente los dones y desafíos relacionados con la fecha del nacimiento.

 

En nuestro camino hemos elegido explorar una serie de cualidades. En el lenguaje de la numerología a cada grupo de cualidades le asignamos un número. Las cualidades que se asocian a cada número están vinculadas entre sí de forma que parece que unas son consecuencia de las otras. Muchas veces no se puede explicar una sin la otra. Por ejemplo, en el número 6, la exploración de la responsabilidad, aceptación y perfección van unidas.

 

Las cualidades más importantes que hemos elegido experimentar en esta vida son las que se asocian al número del alma; su exploración nos va a servir para hacernos más conscientes de nuestro camino.

 

Aunque es un punto de referencia bastante limitado decir que una persona es un 2 o un 5, lo cierto es que cada número tiene un sabor, y que ese sabor lo toca todo en la vida de la persona.

 

El 7, 8 y 9 forman el último triángulo, el del desapego y simbolizan el tránsito de la mente al silencio (7), del poder a la transformación (8) y de la celebración al desapego (9) respectivamente.

 

“La mente del 7 le conduce por el camino de la lógica hasta que llega al precipicio. El salto que debe realizar es lo que llamamos trascendencia, el paso de la cabeza al corazón. A través de ese salto puede ver el mundo como la metáfora de que Dios está en todas partes, una realidad misteriosa que va mucho más allá de la razón. Es entonces cuando puede regresar a la mente, ya silenciosa, un volver a casa cuando ésta se ha convertido en el mundo.”

 

Mi visión

 

Para mí hay dos palabras que van de mano Finalidad y Propósito. Y que el propósito es algo relacionado con el Ego.

 

En mi experiencia me atrevo a decir que el Propósito es algo que el Ego pretende ocultar.

 

Este trabaja más en la órbita de la Finalidad y es esta finalidad, que por condicionamientos nos ponemos, es al que nos hace la puñeta.

 

El Ser, que es el que trae consigo el Propósito por el cual el Universo quiso que nos encarnásemos, sufre y padece por todo ello y en definitiva nos hace infelices.

Entonces, ¿el Ego no vale?, ¿hay que aniquilarlo como si de un enemigo se tratase?

 

Pues no, el ego es la fuerza que nos impulsa a tirar hacia adelante también y necesario al menos en buena parte de nuestra vida. Para poderlo trascender no hay otra que vivirlo y después mantenerlo raya.

 

La carta del tarot “el Loco” bien puede simbolizar esto. En este caso el Loco sería el ser y el animal que va detrás el ego que le empuja.

Bajo mi punto de vista es cuestión de que el Ego ese alinee con el Ser, que se ponga a su servicio.

 

Conectarnos con esa fuerza suprema que nos impulsó desde el momento que el espermatozoide y el ovulo de nuestros padres se encontraron y que no teníamos que hacer nada para que nos desarrollásemos.

 

El Ser Sabe.